Qué vas a ver

Sinopsis

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Josep María Pou pone en pie Prendre partit a partir de la traducción al catalán de una obra original de Ronald Harwood. La trama nos lleva al Berlín de la inmediata postguerra, en 1946.

Mientras la ciudad se encuentra sumida en el caos, la destrucción y la desorientación ante lo que les ha de esperar a los alemanes en general, y a los berlineses en particular, se inician las investigaciones de la Comisión Anti-nazi para los Artistas (una de tantas creadas en aquellos convulsos días). El comandante Steve Arnold será el encargado de investigar al célebre director de orquesta Wilhelm Furtwängler, acusado de colaboracionismo con el régimen nazi.

 

Próximas funciones

Fuera de cartelera.

Qué han dicho los medios

Furtwängler contra Arnold, a dos asaltos - El País

“Arriesgada estrategia la de Harwood: el 'bueno' es el presunto nazi, el ‘malo’ es el interrogador americano. Naturalmente, como manda el buen teatro, ambos tienen sus luces y sus sombras, y al espectador corresponderá deslindar las razones de cada uno”.
Marcos Ordóñez
ELPAIS.COM

Prendre partit - Time Out

“Pou opta per una intel·ligent serenitat; un mestre karateka que espera la força del contrari per assestar un cop guanyador”.
Juan Carlos Olivares
TIMEOUT.CAT

Inquietant aurèola ambigua - El Punt Avui

“El millor de la posada en escena d'aquest Prendre partit és l'honestedat amb què aborden un muntatge ja de per si molt ben travat”.
Jordi Bordes
ELPUNTAVUI.CAT

Curiosidades

-El autor busca involucrar a los espectadores como parte y testimonio de un juicio abierto que presenta dos actitudes totalmente opuestas ante la realidad política del Tercer Reich. Su intención es colocarnos en medio de la eterna confrontación entre cultura y poder, entre arte y política. Y nos invita a tomar partido, que es precisamente el título de la obra.

-Wilhelm Furtwängler, epicentro de la obra, fue uno de los más significativos artistas alemanes durante la estancia de Hitler en el poder. Hay división de opiniones aún hoy sobre la decisión que tomó de quedarse en Alemania: para unos, fue un hombre débil de carácter que debió de haber abandonado Alemania, porque lo único que consiguió fue darle un prestigio inmerecido al Tercer Reich. Para otros, sin embargo, Furtwängler nunca se puso del lado de los nazis; es más, tuvo bastantes encontronazos con Goebbels y compañía cuando intentó, por ejemplo, que sus músicos de origen judío no fueran expulsados de la orquesta. Durante el juicio que siguió contra él, y que Harwood toma prestado para su obra, Furtwängler se excusó de la siguiente manera: “Traté de ponerme a prueba. No soy mejor que otros pero intenté ser leal a mi tendencia básica, la que me motivó: el amor por mi tierra natal y por mi pueblo, un concepto físico y espiritual y la sensación de responsabilidad hacia la prevención de la injusticia. Solo aquí podía luchar por el alma del pueblo alemán. Afuera la gente solo puede protestar, y cualquiera hace eso”. Y funcionó, porque Furtwängler logró convencer a los expertos en desnazificación de que solo se quedó por ser leal al arte y a su pueblo, no a sus dirigentes políticos. El debate sobre cultura y poder, no obstante, sigue abierto.

Quién es quién

Reparto: Josep María Pou Andrés Herrera, Sandra Monclús, Anna Alarcón, Pepo Blasco, Sergio Torrecilla.

Dirección: Josep Maria Pou

Autor: Ronald Harwood. Traducción de Ernest Riera

Producción: Focus

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